El teléfono de oro

El teléfono de oro

Un misionero llegó hasta la India desde América y se asentó en Tamilnadu, pues allí había muchas actividades para misioneros. Pero antes, en su camino hacia la India, pensó que podía visitar y sacar fotografías de algunas catedrales del sudeste de Asia. Fue a China y en Pekín visitó una vieja catedral que tenía un inmenso teléfono de oro. Pensó que era un teléfono de juguete. Le preguntó al monje que estaba allí:

  - Qué es este teléfono? ¿Funciona?

    - Si, el teléfono funciona, pero es especial. Puedes llamar a Dios.

     -Que puedo hablar con Dios, me quieres decir?

      -Si, señor.

  

Entonces el viajero preguntó, -¿Y cuánto cuesta?

    -10.000 dólares americanos, le respondió el monje.

     Y dijo: -¿De dónde voy a sacar 10.000 dólares?

Siguió su camino. Llegó a Vietnam y halló el mismo tipo de teléfono y el costo era el mismo; fue a Indonesia y vió una catedral que también tenía el enorme teléfono. Allí también el monje le dijo que salía 10.000 dólares la comunicación.

Al fin llegó a Chennai, India. Su destino final. Le preguntó al taxista: “Puede llevarme a dar una vuelta antes de ir a la catedral de Santhome?”. El taxista lo llevó a hacer un recorrido por diferentes lugares, y luego lo condujo al famoso templo de Mylapore*.

El misionero dijo: -¡oh! ¿qué es esto? ¿Es un templo hindú?

   -Si, es un templo hindú.

      -¿Puedo entrar?

     -Si, por supuesto.

Entró al templo y se puso a contemplar las diferentes figuras con mucha admiración. Entonces, otra vez, vio el mismo teléfono, ese teléfono de oro. Era enorme. Le preguntó al monje que estaba allí:

 - ¿Es esto un teléfono?  

    -Así es.

   - ¿Qué tipo de teléfono?

     - Un teléfono con el que puedes hablar con Dios.

   -¿Puedo hablar con Dios?

       -Si.

     -¿Y cuál es el costo?

 -Una rupia.

     -¿Una rupia? En otras catedrales me dijeron que costaba 10.000 dólares americanos.

     -Señor, en esos lugares era llamada de larga distancia; aquí es una llamada local, dijo el monje poniendo una mano en su corazón.

Es local. Pero aún así tienes que llamar. Eso es de lo que habla exactamente la enseñanza, de eso se trata. Tienes que hacer la llamada.

* Un templo en los suburbios de Chennai.


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