Japa como meditación

Japa como meditación

Una forma de meditación es hacer japa, que es la repetición de un mantra que invoca al Señor. Puedes comenzar con un mantra sencillo como “oṁ namaḥ śivāya”,  “oṁ namo nārāyaṇāya”, “oṁ gam ganapataye namaḥ”, por ejemplo. Necesitas mantener el mismo mantra a menos que un maestro competente te haya dado uno nuevo. La recitación es mental y hace que puedas concentrarte en ella.

La mente tiende a distraerse. Un pensamiento sucede a otro sin que puedas predecirlo. Es la capacidad asociativa que tiene la mente. Es natural que ocurra. Haciendo japa como meditación enfocas tu mente en la repetición del mantra y con la práctica verás que tu mente se puede desenfocar pero vuelve a enfocarse pues a cada repetición sigue otra igual. Si la mente se distrae con otro pensamiento, la traes de vuelta en la siguiente repetición.

En el intervalo entre repetición y repetición puede ser que al comienzo te distraigas y surja un pensamiento. Al comienzo, antes de hacer la meditación es bueno que tengas en cuenta que eso puede suceder, pero no actuar en contra de ello. Simplemente estar atento a que es natural que te distraigas y en ese caso traes de vuelta a la mente repitiendo el mantra, sin sentir culpa o frustración porque la mente se “haya ido” un segundo. Recuerda que la mente es un instrumento, karaṇa, y necesitas aprender a usarla a tu servicio.


¿Por qué 108 repeticiones?

Se requiere un cierto número de repeticiones del mantra cuando haces japa para que tenga eficacia. En un mantra corto, como oṁ namaḥ śivāya, debes recitarlo al menos 108 veces. Hacerlo menos veces no te da tiempo a internalizarte en el japa.

El número 108 tiene su significado. Todo es el Señor. Todos los nombres son los nombres del Señor. No puedes repetirlos todos, pero en sánscrito todos los nombres están entre la a y la , las 54 letras del alfabeto sánscrito. Tenemos que contar todas las combinaciones posibles. Por lo que cuentas 54 ascendentes y 54 descendentes. Así se cubren todas las combinaciones posibles entre la a-ḥ  y -a. Entonces, un mantra cantado 108 veces cubre simbólicamente todos los nombres. Cuando repites un mantra 1001 o 1008 veces (unas diez vueltas del mālā,  rosario hindú) simbólicamente  lo has hecho de manera infinita.

¿Cómo usar el mālā?

El mālā es el rosario hindú. Hay muchas variedades de él, pero el más utilizado es el de 108 vueltas hecho con semillas de  rudrākṣa que es la semilla de un árbol que crece en los Himalayas o de tulasī que es una hierba.

Tiene, como dijimos, 108 cuentas y una cuenta extra llamada meru que representa la Divinidad y marca el final de la vuelta. Esta lleva un penacho de hilo arriba para diferenciarla del resto.

Las cuentas del  mālā se pasan de una en una tomándolas con los dedos pulgar y mayor (no el índice) y se coloca el  mālā preferentemente a la altura del corazón. Cuando se termina una vuelta, se gira el mālā a la altura de la meru y se empieza de nuevo desde la última cuenta que se había recitado. Siempre se hace con la mano derecha.

Recuerda: hacer japa en meditación es establecer una conexión entre tú y el Señor. Y es aparte un buen entrenamiento para mantener la mente enfocada y libre de distracciones.

Esperamos que este artículo te sirva para una mejor comprensión de tu práctica.


El teléfono de oro

El teléfono de oro

¿Para qué y por qué sirve estudiar Vedanta?

¿Para qué y por qué sirve estudiar Vedanta?