Para comprender los relatos hindués

Para comprender los relatos hindués

(Extraído del libro -Los mitos y símbolos de la India- de Heinrich Zimmer, edición de Joseph Campbell)

[...]   El objeto de las doctrinas de la filosofía hindú y del adiestramiento en la práctica Yoga es trascender los límites de la conciencia individual. Los relatos míticos están destinados a transmitir la sabiduría de los filósofos y a presentar en forma popular y gráfica las experiencias o resultados del yoga*. Dado que apelan directamente a la intuición y la imaginación, son asequibles a todos como interpretación de la existencia. No se comentan y elucidan explícitamente. Los diálogos y discursos de las principales figuras contienen momentos de exposición e interpretación filosóficas, aunque nunca se explica la historia en sí misma. No hay comentario explícito sobre el significado de la acción mitológica. El relato va directo al oyente mediante una apelación a su intuición, a su imaginación creadora. Agita y alimenta el inconsciente. Por una elocuencia más de incidente que de palabra, la mitología india ejerce su función como vehículo popular de la sabiduría esotérica de la experiencia yoga y de la religión ortodoxa.

  

  Hay asegurado un efecto inmediato, porque los relatos no son productos de experiencias y reacciones individuales. Son elaborados, guardados y controlados por el trabajo y el pensamiento colectivos de la comunidad religiosa. Prosperan con la sanción constantemente renovada de las generaciones sucesivas. Se remodelan, se rehacen, se cargan de significados nuevos merced a un proceso creador anónimo y a una aceptación colectiva, intuitiva. Son eficaces primeramente a un nivel subconsciente que afecta a la intuición, al sentimiento  y a la imaginación. Sus detalles se imprimen en la memoria, empapan y conforman los estratos más profundos de la psique. Cuando se meditan, sus episodios importantes son capaces de revelar diversos matices de significado conforme a las experiencias y las necesidades vitales del individuo.

 

  Los mitos y símbolos de la India se resisten a la intelectualización y reducción a significados fijos. Tal tratamiento solo los privaría de su magia. Porque son de tipo más arcaico que los que conocemos por la literatura de los griegos: los dioses y mitos homéricos, los héroes de las tragedias  atenienses de Esquilo, Sófocles y Eurípides. Estos últimos han sido remodelados por inteligencias poéticas, son en gran parte creaciones individuales, y en este sentido se asemejan a nuestro moderno modo de abordar formas tradicionales. Como en las obras de Shelley, de Swinburne y sobre todo de Wagner, hay siempre en las producciones posthoméricas de los griegos un intento de acuñar viejas monedas con significados nuevos, interpretaciones de la existencia nuevas basadas en la experiencia individual. Por otro lado, en los mitos de la India se nos proporciona la sabiduría colectiva de una civilización intemporal, anónima y polifacética.

 

   Así que uno se siente inseguro en el momento de brindarse a comentar cualquier mito hindú. Siempre corre el riesgo de que al abrir una perspectiva cierre otra. Deben explicarse detalles que son familiares al oyente hindú por formar parte de su experiencia y su tradición, pero extraños al lector occidental; sin embargo, hay que evitar en lo posible formular interpretaciones concretas. [...]

 

 La Māyā de Viṣṇu

La Māyā de Viṣṇu

Sobre Dios y dioses

Sobre Dios y dioses