Īśvara (Dios) en la visión hindú

Īśvara (Dios) en la visión hindú

    Cuando uno se mira a sí mismo, lo que ve es un individuo en el mundo lidiando con diferentes objetos, personas y situaciones.  Cuando ve todo lo que lo rodea, el universo entero, también se da cuenta de que hay un diseño inteligente que rige toda la creación. Hay estrellas, planetas y satélites orbitando en un orden determinado. La Tierra, como los otros planetas, se mueve en su propia órbita. El sol nunca deja de salir, los océanos no se secan y todas las funciones de los elementos están dentro del marco de las leyes de la física. Todas las formas de vida viven en una compleja e interdependiente relación. El cuerpo humano, como otras formas de vida, está formado de muchos componentes, cada uno con una función. Cada órgano, cada célula parecen tener un propósito determinado. No hay nada que esté demás en esta vasta creación. El orden exquisito y la belleza de creación denotan que hay una causa inteligente detrás.

¿Quién es Īśvara?    

    La creación de cualquier objeto, por ejemplo una vasija, implica una doble causa: una es el creador, que tiene el conocimiento y la habilidad para hacer la vasija. La otra es el material con que se hace, por ejemplo barro. En sánscrito, la causa inteligente se llama nimitta kāraṇa  y la causa material, upādāna kāraṇa.

    Toda la creación estando inteligentemente integrada, debe tener una causa inteligente. Así como el creador de un objeto debe tener el conocimiento de su creación, también, el creador del mundo debe tener el conocimiento de la creación entera. Entonces, la omnisciencia, todo el conocimiento, deben residir en el creador. La creación también debe tener una causa material, el material del cual es hecha. Aquí la pregunta que surge es si el material existe aparte del creador. En el caso de la vasija de barro, el material, el barro, existe aparte del creador de la vasija que usa el barro para crearla. En el caso de la creación, sin embargo, uno es incapaz de asumir que la causa material está separada de la causa inteligente. Si la causa inteligente estuviera separada de la causa material, la causa inteligente no existiría fuera de la creación. En tanto, “adentro” como “afuera” son conceptos usados en referencia al espacio, el espacio, en sí mismo, es parte de la creación: nada puede existir apartado de la creación. Por lo tanto, la causa inteligente debe no estar separada de ella.

    Además, si la causa inteligente estuviera separada de la creación, podría surgir otra pregunta que es de dónde salió la causa material. Si uno presume que es otra la causa material, surgiría la pregunta de cuál es la fuente de ese material. Esto conduciría a la falacia de una regresión infinita porque la fuente de ese primer material descansaría en otra causa material cuya fuente descansaría en otra fuente material y así sucesivamente, llevando a una continua indefinición. Pero uno ve la creación y se debe dar cuenta que hay una primera causa material. Entonces uno solamente puede inferir que la causa material de la creación no está separada de su causa inteligente.

Ejemplos de que cómo la causa material e inteligente pueden residir en una sola entidad no son ajenos a nuestra propia experiencia. Cuando uno sueña, por ejemplo, creamos un mundo entero. El soñador es la causa inteligente de ese sueño: la causa material de la que salen los distintos objetos o situaciones de ese sueño no están separadas del soñador. Son los pensamientos y recuerdos del soñador los que hacen el sueño. Otro ejemplo es la araña que teje su tela. La araña tiene el conocimiento para hacer la tela y ese material sale de sí misma. Aquel que es la causa inteligente y material de la creación es conocido como  Īśvara  , el Señor.

 Īśvara: ¿él o ella?

    Uno generalmente usa el pronombre EL para denominar a Īśvara . Es solamente una convención que no implica que Īśvara  tenga género.

    En la creación uno ve los géneros masculino y femenino. El género indica diferencias anatómicas y funcionales de los seres vivos. Las diferencias de género no se extienden más allá de esas diferencias. No hay un “ojo masculino” un “hambre femenino” o una “tristeza neutra”. Mirando a un mundo que comprende los tres géneros, uno no puede atribuirle solo un género a Īśvara  .  Uno tan solo puede decir que Īśvara  no es masculino ni femenino ni  neutro o también puede decir que Īśvara   es masculino, femenino y neutro, porque es la causa de todo.

     El aspecto inteligente de Īśvara  se llama puruā, que es masculino, y la causa materia la se llama prakṛti o māyā, que es femenina. Esta combinación de los aspectos masculino y femenino en Īśvara  están representados en la forma de la deidad Ardhanāīśvara, que es mitad masculino y mitad femenino.

¿Dónde está Īśvara?

   Uno no encuentra a Īśvara residiendo en un determinado lugar. Si residiera en algún lugar particular de la creación, surgiría la pregunta de dónde estaba antes de la creación del Universo. Si asumimos que  Īśvara es una entidad individual viviendo en un lugar determinado que no está disponible a la inmediata percepción, por ejemplo el cielo, cabe preguntarse: ¿y dónde estaba antes que el cielo fuera creado? Decir que vivía en otro cielo o infierno, sería caer de nuevo en la regresión infinita que antes habíamos comentado.

   Volviendo al ejemplo del sueño, si uno se preguntara en qué lugar del mundo del sueño está el soñador, uno se daría cuenta, que, en el mundo del sueño, el soñador está en todas partes. Las montañas, los ríos, las personas soñadas no están separados del soñador. El soñador impregna el sueño. En otras palabras, el soñador es inmanente al sueño. De manera similar, si  Īśvara  es la causa inteligente y material de la creación, es inmanente a ella. No hay nada en la creación que esté afuera de  Īśvara. Eso es lo que significa cuando uno dice que el Señor todo lo impregna y es onmipresente.

   Aunque el soñador impregna el sueño, el soñador no es el sueño. Es el mundo soñado que se resuelve dentro del soñador. En otras palabras, el soñador es el que impregna el sueño pero al mismo tiempo lo trasciende. De la misma manera,  Īśvara impregna la creación y la trasciende.

   Por lo tanto, para encontrar a   Īśvara , no hay necesidad de buscar un ser individual distinto porque la creación no existe apartada de Īśvara. De hecho, toda la creación no es otra cosa que Īśvara.

 

(extraído del libro Vedic Heritage, teaching program, de  Sundar Ramaswamy y Sunita Ramaswany. Traducción: Equipo Vedanta)

  

 

Īśvara como creador, conservador y destructor del mundo

Īśvara como creador, conservador y destructor del mundo

Mecanicidad y lucidez (de la mente)*

Mecanicidad y lucidez (de la mente)*